Domingo, día de vuelta a casa después del pateo ayer a Peña Vieja y Horcados Rojos, pero con algo de actividad vertical. A falta de escalada, una ferrata pa'l pecho. Nos pilla de paso y los que la han hecho la ponen bien, la ferrata La Hermida será la elegida para hacer hambre.
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
No tengo claro aún si hicimos esta actividad por dar verticalidad o por comer cocido montañés, pero el caso es que completamos el finde de fin de curso (🔗) en La Hermida haciendo la ferrata homónima.
Aparcamos en el pueblo, que por estar fuera de temporada alta y gracias a la renovación en toda la carretera del desfiladero que ha ampliado la plataforma y creado múltiples espacios para estacionar, aún era posible. ¡Ojo, que puede ser el crux de la vía! Lo fácil sería aparcar en el aparcamiento específico de la ferrata... de pago.
La aproximación comienza rodeando la subestación eléctrica por el Oeste y aunque no está muy señalada, no tiene pérdida. En cinco minutos estamos en la base de la vía.
El primer tramo hasta la cueva Jabalí mezcla tramos verticales y pateo en zona boscosa con humedad brutal depende del día. Para nosotros día top. Sudamos más en estos primeros metros fáciles que en todo el día anterior.
A partir de aquí, tras haber secado un poco las camisetas, comienza una sección algo más vertical y abierta. Sin ser difícil, las grapas en algún punto están algo más separadas y obligará a las personas más bajas a pisar roca sin mucha más opción.
Al poco, otro escape de los muchos que hay, que guía hacia la cueva Ciloña. Lo habitual es descartar este itinerario y dirigirse a los puentes que es el interés de la ruta, por una corta sección en bajada sin elementos de agarre por roca algo sobada pero fácil.
El primer puente, el nepalí, tiene unos 45 metros y he de decir que se menea mucho en su parte central. Más que recomendable llevar una baga para alargar un seguro hacia la sirga superior porque los disipadores llegan justos (mido 1,80 m). La salida nos deja en un pequeño desplome de no más de un metro y fácil.
Tramo fácil, más pateo que otra cosa, hasta el puente tibetano, por lo visto uno de los más largos de Europa con sus 90 metros y 100 metros de altura. Comparado con el anterior, mucho más relajado. Alguna tabla suelta por el camino, así que ir con cuidado de dónde se pisa.
Tras este obstáculo, poco más queda de ferrata y enseguida se llega al recorrido de vuelta. Bonito por el entorno pero bastante largo. Se ha equipado una sirga que marca el recorrido de regreso y es bastante fácil de seguir, aunque recomendable llevar track.
DATOS DE LA RUTA
- 📏 Distancia: 5,5 km total; 900 m equipados
- 📈 Desnivel: +318 m
- ⏱️ Tiempo: 2:00 ~ 2:30 h
- 🚦 Dificultad: K3. Sin desplomes duros. Puente nepalí de 45 m (llevar alargador para la sirga superior) y tibetano de 90 m. 1 hora de vuelta
- 🏔️ Cimas: ninguna
- 💧 Agua: en La Hermida.
- 🌍 Track: https://www.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=view&id=2942344
CROQUIS DE LA RUTA
FOTOS DE LA RUTA:
Recorrido por La Hermida de camino al inicio y ya mirando la pasarela.
Primeros metros muy fáciles y discontinuos.
Grapas abundantes en esta primera sección que está preparada para iniciación.
Tratando de evitar la lipotimia en la cueva del Jabalí. Tremenda humedad ese día.
Primeros pasos más verticales al salir de la cueva.
Pasando el puente nepalí. En ese punto central el bamboleo es curioso. ¡Ojito aprensivos!
Ahí estaba yo justico de confianza, no vaya a parecer.

El tibetano, mucho más largo, también es bastante más estable.
Isaac in action.
Cerca del final de la ferrata, un paño muy inclinado sin agarres para la mano.
La Hermida a vista de pájaro.
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