martes, 22 de septiembre de 2009

Delta del Ebro - Peñíscola (I)


Viene de largo, en mi caso podría decir casi sin exagerar que de toda la vida, que mi familia emplee la 2ª quincena de Septiembre incluyendo por tanto la semana de San Mateo, para irse de vacaciones.
Yo estuve desde los 18 sin hacerlo pero ya el año pasado nos marchamos los primeros días y este año lo hicimos de nuevo.
Como mis padres siguen haciéndolo todos los años, volviendo a Peñíscola para tener el merecido descanso, aprovechamos para tener un lugar donde alojarnos y poder hacer otra escapada de fin de semana. Este finde sería más largo ya que salimos el viernes por la tarde y teníamos el lunes de fiesta por ser el día grande de las fiestas.

A partir de este viaje incluyo otros tipos de gastos, para tenerlos mejor controlados. Los divido en Alimentación, Alojamiento y Varios.


Día 1: Logroño - Poble Nou del Delta
Distancia: 407 km // Tiempo: 5:00 h // Consumo: 38 L
Combustible: 33,06 € // Peajes: 18,30 € // Total: 51,36 €
Alojamiento: 0,00 € // Alimentación: 0,00 € // Varios: 0,00 €

Itinerario VíaMichelín
Salimos de casa muy tarde, a las 19:30, consecuencia del horario laboral partido que Eva tenía ese viernes. No es que fuese absolutamente necesario salir ese día ya que contábamos con el lunes para estirar el fin de semana, pero nos daba la posibilidad de anotar una nueva pernocta en la furgo y ganar unas cuantas horas de visita mientras mis padres viajaban durante la mañana del sábado.
Cubrimos la primera mitad del viaje por vías rápidas, para ganar tiempo e invertir en seguridad ya que llovía con ganas en la zona norte de la península. Llegamos a Zaragoza por la AP-68, y tomamos dirección Lleida por la AP-2 / E-90.
En vista de la mejor climatología en la zona salimos de la autopista en Bujaraloz, poco después de haber parado en un área de servicio a llenar el estómago y cambiar el agua.
Unos minutos antes recordé la primada que pagamos en Junio al entrar en la autopista en la primera salida y salir en la segunda (pinchar para ver en grande)

Son apenas 1.500 metros que cuestan 2,45€ (creo recordar).
Hicimos el resto del camino por carreteras nacionales o comarcales, siguiendo la A-221 que se convierte en C-221 al entrar en Cataluña. Recorrimos todos los pueblos que recordaba de todos los veranos anteriores: Caspe, Maella, Gandesa, Tortosa, Amposta son los más reconocidos pero no los únicos.
Llegamos a Sant Carles de la Rápita rondando las 00:00, por la N-340 desde Amposta. Buscamos un furgoperfecto que yo creía ubicado en este municipio pero que finalmente recordaría en Poble Nou del Delta.
Cuando ya caí en la cuenta de que nos encontrábamos en el lugar equivocado buscamos la manera de llegar a nuestro destino. Las carreteras son estrechas y con el asfalto en mal estado y recorrerlas por primera vez de noche te obliga a llevar mucho cuidado.
Encontramos el parking en el que pasaríamos la noche y colocamos la furgo en el lugar y posición que consideramos más apropiados. Sería la primera noche durmiendo en la calle para Eva y esto da una sensación de vulnerabilidad que intentamos combatir colocándonos bajo una farola y frente al portal de una casa en la que comprobamos que había gente en ese momento.
Recenamos y preparamos la cama para ir a dormir. Ya había pasado de largo la media noche y el día había sido largo, así que, tapados con los sacos de dormir, nos quedamos lentamente dormidos.

Día 2: Poble Nou del Delta - Sant Carles de la Rápita - Playa del Trabucador - Peñíscola
Distancia: 120 km // Tiempo: 5:00 h // Consumo: 10 L
Combustible: 8,70 € // Peajes: 0,00 € // Total: 8,70 €
Alojamiento: 0,00 € // Alimentación: 6,60 € // Varios: 0,00 €

Nos despertó la luz del sol cerca de las 9:00 y llevaba ya en el horizonte un buen rato. Aún así estuvimos alargando el momento de abandonar la cama mientras veíamos el amanecer (ya avanzado desde luego). Esta es una de las mejores recompensas de viajar de esta forma: puedes ver el amanecer completamente apenas alargando un poco el brazo.
Una vez nos sentimos plenamente conscientes, estiramos un poco las piernas por el parking

Buscamos una cafetería en el pueblo, pero como no vimos nada suficientemente sugerente nos acercamos a Sant Carles de la Rápita, que habíamos constatado horas antes que tiene mucha más actividad.
Nos sentamos en la terraza del bar Lo Xicago, en la Avinguda dels Alfacs, un lugar de estos en los que destaca la decoración ultra-modernista que tanto se llevan ahora.

Pedimos un bocatita de jamón, un croissant, un zumo natural y un café. Todo muy bueno y por 6,60€ (que a la postre serían todos nuestros gastos, desplazamientos aparte), que incluyeron el pisete matinal de rigor.
Para hacer tiempo mientras llegaban mis padres, nos encaminamos a rodar por los caminos de la parte más meridional del delta, la que engloba las lagunas de l'Encanyissad y La Tancada.
Es precioso circular entre los arrozales (en lo que ya se empezaba a recoger el arroz, merced a las huellas que presentaban algunos campos)

y ver la fauna ornitológica que los habita y eso que no pillamos la mejor temporada para ello. Vimos unas cuantas zancudas que no se dejaban acercar demasiado

y algún que otro cangrejo de río en las acequias de los huertos pero creo que entran en otro tipo de clasificación.
Llegamos hasta la Casa de Fusta (+), en la que se encuentra el Centro de Información del Parque Natural del Delta de l'Ebre. Hicimos una breve visita, en la que aprendimos cómo se levantan las barracas típicas de la zona. Ésta fue una de las que más nos gustaron:

Seguimos en dirección a la playa del Trabucador que es una estrecha lengua de tierra que lleva hasta la Reserva Natural de la Punta de la Banya. Recorrimos todo el tramo con la furgo ya que la tierra está dura en el centro y admite el tráfico rodado.
Fue éste un gran descubrimiento. Tanto la playa como la punta a la que conduce son un remanso de paz solo ocupado por pescadores y paseantes, muy lejos de el ajetreo de las playas populares y masificadas que tanto abundan en latitudes cercanas.
Vimos otras campers y AC's que parecían haber hecho noche allí en contra de lo que se puede leer en los carteles de entrada a la playa. Quizá por la época en la que estamos son más permisivos en estos aspectos.
Las imágenes hablan por sí solas:



Aquí estuvimos paseando un poco y haciendo fotografías de todo hasta que llegaron mis padres pasado ya el mediodía.
Nos juntamos en el centro del estrecho y allí nos estuvimos bañando un poco saboreando la más que buena temperatura del agua. Después de coger unas cuantas almejas de las que por allí abundan, almorzamos un poco de tortilla de patata y emprendimos el viaje hacia Peñíscola.


Descarga el viaje en pdf


Links de interés:




4 comentarios:

  1. Me encanta el Delta!

    Sus paisajes de arrozales cambian con cada estación y son ideales para los amantes de la fotografía.

    Además, las playas del Trabucador y de los Eucaliptus son los mejores spots de la península para la práctica del Kite-Buggy.

    Yo me dejo caer por allí de vez en cuando. Te invito a que le eches un vistazo a los varios posts que tengo en mi blog sobre el Delta.

    Un abrazo

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  2. Sabía que tenías que ser un visitante, por lo menos ocasional, dado el buen viento que hay allí.

    Repasaré esos post de los que me hablas.

    Un saludo

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  3. Menudo sitio mas chulo....
    Me mola.
    Un saludo.

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  4. Fliparías tío.
    ¡Esto es pa' vel'lo!
    Saludito y enhorabuena

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