lunes, 14 de septiembre de 2009

Foz de Lumbier

Preparamos este fin de semana lo que se dice a última hora. Eva y yo sabíamos que íbamos a irnos, pero Isra y Eva M. no lo decidieron hasta una hora antes de salir. Iba a ser la primera experiencia en un camping de Eva M. y, como les suele pasar a los que no lo han probado, no sabía qué se encontraría.
Generalmente se tiende a pensar, por desconocimiento, que en los campings no tienes ningún tipo de comodidad y que es como vivir en la calle o algo parecido. Nada más lejos de la realidad ya que, si bien no tienes 4 paredes y un techo (podrías tenerlo también) dispones de WC, duchas, lavaderos, tendederos, cafetería, restaurante, zona de juegos, piscina,... y todo lo que pidas si buscas un poco.
En este caso solo buscamos proximidad al lugar al que íbamos y pasamos de lujos.

Día 1: Logroño - Lumbier
Distancia: 120 km // Tiempo: 1.20 h // Consumo: 10 L
Combustible: 9,70 € // Peajes: 0,00 € // Total: 9,70 €
Itinerario VíaMichelín
Con todo el mundo decidido (unos más, otros menos) emprendíamos la marcha poco antes de las seis de la tarde, en dos coches en previsión de lo que pudiéramos necesitar al día siguiente.
El trayecto es sumamente cómodo, prácticamente íntegro por autovía, siguiendo la A-12 de Logroño a Pamplona y tomando la A-15 y la A-21 ya encaminados hacia Lumbier. Ésta última está ejecutada hasta escasos 10 kilómetros del citado municipio y habrá que abandonarla para tomar la carretera de Aibar, la NA-150.
Como llegamos con tiempo, nos acercamos hasta el Centro de Interpretación de las Foces, donde solicitamos algo de información sobre las mismas y el chico que estaba allí se ganó nuestra simpatía por su buen hacer en el menester de la información. No visitamos la zona de exposición porque teníamos cierta prisa por llegar al camping.
Nos alojamos en el camping Iturbero (guía FECC) que se encuentra a escasos 2 kilómetros del pueblo. No tuvimos problema ninguno para conseguir plaza porque a estas alturas del año ya no tenían casi ocupación.
No es un camping de 1ª categoría ni mucho menos, pero nos sirvió perfectamente para pernoctar la noche del viernes al sábado. Para estancias más largas quizá preferiría unos baños más arregladitos, estos estaban limpios pero había detalles que los desmerecían: carencia de aro de asiento en los retretes, espejos rotos, agua caliente a medias,... Pero por los poco más de 8€ por persona que nos costó (incluyendo la furgo, una tienda, un coche y 4 personas) poco más se puede pedir.
Montamos la tienda, una Decathlon T4.2 modelo antiguo, en una parcela cercana a los servicios dejando la furgoneta al fondo y el coche delante. Creo que de todas las veces que he puesto esa tienda es de las que mejor ha quedado.
Aprovechamos para inflar el colchón y meterlo en su habitación en la tienda y colocamos los equipajes en la otra habitación. El primer susto llegó al ver que no había tapones para el colchón, con lo que improvisamos unos con un pañuelo de papel.
Una vez que nos hubimos instalado, pusimos las mesas y cenamos a base de embutido y conservas varias para no tener que cocinar. Preferimos dejar eso para el día siguiente.

Después de un rato de charla nos marchamos a dormir. Eramos los únicos que seguían despiertos en el camping, o por lo menos a los únicos que se les notaba.
Segunda sorpresa en forma de colchón desinflado (¿acaso alguien pensaba que un Cleenex taparía la salida del aire?). Como yo tenía un par de almohadas inflables en el cajón de la furgo, usamos sus tapones para encajarlos en los huecos del colchón.
Montamos la cama y nos fuímos a dormir con un fresquito tirando a frío.

Día 2: Foz de Lumbier y Foz de Arbayún
Como el día anterior decidimos hacer la visita a la Foz de Lumbier en lugar de la de Arbayún ( que se hace por el agua y se necesita que dé el sol), madrugamos un poco para poder aprovechar más el día.

Nos levantamos a las 8:00 para ir desayunando, aseándonos y vistiendonos poco a poco, pero llegaba la hora de la tercera sorpresa. Aparte de que Isra y Eva habían dormido en el suelo porque el colchón se había deshinchado, las hormigas lo habían invadido todo: nevera, caja con comida, maletas, habitaciones de la tienda,... todo.

Poco a poco fuimos retirando todas las que fue posible pero costó bastante y además no pudimos con todas.
Para bien que salíamos del camping eran las 10:00 pasadas. Estaba dentro de lo tolerable pero ya nos hacía pensar en ir apremiando.
Llegamos al parking, considerado un furgoperfecto en el foro furgovw, siguiendo la carretera de la Foz

y dejamos el coche estacionado pagando los 2€ pertinentes.
Optamos por hacer el itinerario más largo, que, en su primera parte, rodea la foz por las laderas adyacentes. Plantea un recorrido de 5,5 kilómetros y 175 metros de desnivel que hay que salvar casi en su totalidad en los primeros mil metros. Se puede completar la vuelta en dos horas y media contando los obligados descansos para observar el medio.
El desfiladero fue tallado por el río Irati y se cruza siguiendo la antigua plataforma del tran Irati, que fue el primer tren eléctrico de la península y que unía Pamplona con Sangüesa.
A lo largo de sus 1.300 m de longitud se pueden ver numerosas aves anidadas en sus escarpadas paredes. Nosotros pudimos recrearnos con los alimoches y roqueros, pero es posible observar buitres leonados y quebrantahuesos.


La entrada y la salida a la foz se lleva a cabo a través de sendos túneles, en los que reina la oscuridad total y que aún conservan parte de los herrajes necesarios para la catenaria de la vía. Cerca del más meridional de los dos, se conserva parte del Puente del Diablo, parcialmente destruido durante la Guerra de la Independencia.
Acalorados y algo cansados volvimos al camping a darnos una ducha. Primero las chicas mientras nosotros empezábamos a desmontar todo el campamento, que nos ayudaron a terminar de recoger. Luego los chicos, mientras ellas preparaban la comida: huevos fritos y salchichas.
Comimos acompañados de moscas, abejas y nuestras compañeras las hormigas y en una hora ya habíamos dejado todo listo para poder marchar.
A la salida nos despedimos del dueño del camping (o el que lo lleva) que aprovechaba la tranquilidad del momento y el buen tiempo para retocar las cutículas de sus pies sentado en una silla de la terraza del bar.
Dejamos Lumbier por la NA-178, que nos conduce en menos de 10 minutos hasta Domeño, punto en el que tomaremos un desvío a la derecha que conduce a Usún (o Usón). La carretera es muy estrecha, un único carril, y nos lleva a un parking a la entrada del pueblo.
Lo mejor es dejar el vehículo aquí y caminar el kilómetro y medio que nos separa de las pozas

siguiendo las indicaciones que encontraremos.

Nos acercamos a lo que es la salida de la foz justo en el puente que nos lleva a la Ermita de San Pedro, en la otra orilla del río Salazar. Allí encontramos unas pozas de agua muy clara y tranquila en esta época del año y mucho menos frías de lo que cabría esperar. Podemos encontrar muchos sitios en los que instalarnos, incluso pequeñas playas tanto de tierra como de piedras donde poder tomar el sol (o la sombra) ya sea vestidos o desnudos.
Aparte de un baño tranquilo podemos saltar al río desde el puente o desde las rocas, ya que existen numerosos puntos que invitan a ello.

Si se va a hacer esto extremar las precauciones y comprobar el lugar en el que caeremos antes de saltar.
Allí estuvimos combatiendo el calor durante una hora más o menos. Pudimos hablar con un grupo de chavales que terminaban el recorrido por el interior del río (desaconsejado por los cuidadores de la foz, pero no prohibido) mientras nosotros nos secábamos. Les había costado unas 5 horas desde Iso, que es el punto de entrada a la garganta y nos dijeron que no presenta complicaciones ni tramos de nado demasiado largos. Apuntado para el verano que viene.
Ya habíamos visto la salida y queríamos ver la entrada, así que nos dirigimos al alto de Iso, desde donde se obtienen unas maravillosas vistas de la foz desde el Norte.

Coincidimos con un par de aficionados a las aves (es uno de los 12 puntos de observación de aves de Navarra) y pudimos ver algunos alimoches que había retrasado su migración a lugares más cálidos.

Desde allí pusimos rumbo a casa, siguiendo las mismas vías que empleamos en la ida y dejando atrás un fin de semana muy completo y divertido con un gasto ridículo.


Descarga el viaje en pdf


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5 comentarios:

  1. Una pena que no pudiera ir.
    La próxima me apunto...
    Un saludo

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  2. Pues la próxima es dentro de 10 días, ya sabes.

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  3. Espero conocer éstos parajes en escasos días. Gracias por poner el enlace en el foro de los locos que dormimos en furgonetas jeje...

    Un saludo

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  4. Hola Suzuka, gracias por pasarte.

    En ese foro de losco durmientes he recibido mucho más de lo que he aportado así que no hay de qué.

    Espero que disfrutes por la zona, es preciosa.

    Un saludo

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  5. Que bién me ha ido esta crónica de la foz de Lumbier, dentro de poco vamos. Muchas gracias

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