lunes, 24 de julio de 2023

Senderismo y escalada en Luna y Babia

Ya que nos habíamos desplazado hasta el Parque Natural de Babia y Luna, por motivos climatológicos, qué mejor que aprovechar para hacer algo de montaña por la zona, que de eso tienen mucho.
 
DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD
Esperando a que volviese el buen tiempo a la costa cantábrica, decidimos hacer algo de actividad por la zona, que está llena de opciones y es un paisaje guapísimo.
 
Saliendo desde el pueblo de Lago de Babia, hicimos un pequeño recorrido andando hasta la Laguna Grande. El camino en sí no tiene nada, apenas kilómetro y medio con 100 metros de desnivel por carretera, pero nos tocó el atardecer al llegar a la laguna y pudimos disfrutar viendo caer el sol. Además, hicimos subir un poco el nivel del agua, de tantas piedras que tiramos para hacer "rana".
El pueblo de Lago de Babia también mereció la pena visitarlo. Poco más que un conjunto de casas, pero con una decoración única obra del artista Manuel Sierra (🔗).
 
También pateamos una mañana, saliendo desde Riolago, siguiendo el camino que sube paralelo al arroyo homónimo. Nada deportivo que reseñar y tampoco especialmente atractivo. 
Una culebra, mariposas, muchas flores y otra caminata para los pies. ¡Lo que no va a la libreta, va a la tableta!
 
Al día siguiente, antes de volver al Norte, elegimos escalar un poco en las consistentes paredes de caliza de la zona. Con más ganas que poderío, parecía sensato escoger el sector Placas de Rabanal de Luna (🔗), el más sencillo de la zona. Por si fuera poco, buscamos las vías de la derecha, las de menor graduación... todo sea porque los niños escalen un rato 😝.
Montamos un par de vías o tres y escalamos lo que nos dio tiempo antes de que el sol fuera demasiado duro para esa pared sur. 

FOTOS DE LA RUTA:
 


Una muestra de los murales de Lago de Babia.

Potro de herrar antiguo (dibujito).
 
Laguna Grande, de origen glaciar, encima de Lago de Babia.
 


El cielo nublado nos dejó un atardecer muy chulo. (¿Ese tío de gafas siempre está despeinado?)

Otro pateillo a la mañana siguiente, siguiendo el curso del arroyo de Riolago

Ritmo intermitente en la subida. 

Cuando empezó a apretar el calor, bajamos a buscar una sombra para almorzar y volver. 

Y, ¿cómo no?, pudimos meter los "pieces" en el agua del arroyo. 
 

Florecillas.

 
Aproximación al sector Las Placas, en Rabanal de Luna.

Emma probando una de las vías más fáciles del sector.

Y después Martín.
 

Una toma de cerca a Millán, en la que se ve lo compacto de esta roca. 
 
Y Eva, aprovechando el grado, que volvía a trepar un poco.

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